19.4.09

melville

Moby Dick (fragmento)

Tomando de la mesa el hacha india, examinó un momento la cabeza, y luego, acercándola a la luz, sopló grandes nubes de humo de tabaco. Un momento después, la luz estaba apagada, y ese salvaje caníbal, con el hacha entre los dientes, saltaba a la cama junto a mí. Lancé un grito, sin poder remediarlo; y él, con un súbito gruñido de asombro empezó a tocarme.
Tartamudeando no sé qué, me escapé de él hacia la pared, y luego le conjuré, quienquiera o cualquier cosa que fuera, a estarse quieto y dejarme levantar y encender la luz otra vez. Pero sus respuestas guturales me convencieron enseguida de que comprendía muy poco lo que yo quería decir.
-¿Quién demonio usté? -dijo por fin-; usté no hablar, maldito yo, matarle.
Y diciendo así, el hacha brillante empezó a girar a mi alrededor en la sombra.
-¡Patrón, por Dios, Peter Coffin! -grité-. ¡Patrón, despierte! ¡Coffin! ¡Ángeles, salvadme!
-¡Hablar! ¡Decirme quién ser, o, maldito, matarte! -volvió a rezongar el caníbal, mientras que, al blandir horriblemente su hacha india, desparramaba cenizas de tabaco encendidas sobre mí, hasta que creí que se me iba a incendiar la ropa. Pero, gracias a Dios, en ese momento entró el patrón en el cuarto, vela en mano, y yo, saliendo de un brinco de la cama, corrí hacia él.
-No tenga miedo- dijo, volviendo a sonreír-. Esta Quiqueg no le va a tocar un pelo de la cabeza.
-Deje de sonreír- grité-, ¿por qué no me dijo que ese infernal arponero era un caníbal?
-Pensé que lo sabía, ¿no le dije que iba vendiendo cabezas por la ciudad? Pero suelte amarras de nuevo y échese a dormir. Quiqueg, ea; tú entender mí, yo entender tú; este hombre dormir tú, ¿entender tú?
-Yo entender mucho -gruñó Quiqueg, soplando por la pipa y sentado en la cama-. Usted meterse -añadió, haciéndome un ademán con el hacha india, y abriendo las mantas a un lado.
Realmente, lo hizo de un modo no sólo cortés, sino benévolo y caritativo. Me quedé quieto un momento mirándole. Con todos sus tatuajes, en conjunto era un caníbal limpio y de aspecto decente. "¿A qué viene todo este estrépito que he hecho?", pensé. "Este hombre es un ser humano lo mismo que yo: tiene tantos motivos para tener miedo de mí, como yo para tener miedo de él. Más vale dormir con un caníbal despejado que con un cristiano borracho."

12.8.08

wenders

Fragmento de la película Las alas del deseo | wings of desire. Traducido del inglés y no del alemán original.

Es tiempo de ponernos serios...A menudo estaba sola, pero nunca viví sola. Cuando estaba con alguien, frecuentemente estaba contenta. Pero también sentía que todo es una cuestión de chances. Estas personas son mis padres, pero podría haber otros. ¿Por qué el chico de ojos marrones era mi hermano, y no el chico de ojos verdes en la plataforma de enfrente? La hija del taxista era mi amiga, pero podría haber abrazado también una cabeza de caballo. Estaba con un hombre. Estaba enamorada. Pero podía también haberlo dejado ahí, y continuar con el extraño que vino hacia nosotros...Mirame, o no. Dame tu mano, o no. No, no me des tu mano, y mira el otro camino....pienso que hay una nueva luna esta noche. Ninguna noche es más tranquila. Ninguna sangre será derramada en la ciudad entera....Nunca jugué con nadie. Y aun, nunca abrí mis ojos y pensé: “Es este”...finalmente, se está poniendo serio. Entonces, he crecido. ¿Fui la única que no era seria? ¿No será que nuestros tiempos no son serios? Nunca estuve sola. Tampoco cuando estaba sola, ni con otros. Me hubiera gustado estar sola al fin. La soledad significa que al fin estoy entera. Ahora puedo decirlo porque hoy estoy finalmente sola. No más coincidencia...La nueva luna de la decisión. No sé si el destino existe, pero la decisión sí existe. Decidí. Ahora nosotros somos los tiempos. No solamente la ciudad entera, sino el mundo entero está tomando parte en nuestra decisión. Nosotros dos somos más que sólo dos. Personificamos algo. Estamos sentados en la People´s Plaza, y la plaza entera está llena de gente, que desea lo que deseamos. Estamos decidiendo el juego de todos. Estoy lista. Ahora es tu turno. Estás sosteniendo el juego en tu mano. Ahora o nunca. Me necesitás. Me necesitarás. No hay historia más genial que la nuestra. La del hombre y la mujer. Será una historia de gigantes. Invisible. Traspasable. Una historia de nuevos ancestros. Mirá. Mis ojos. Son el retrato de la necesidad, del futuro de cada uno en la plaza. La última noche soñé con un extraño. Con mi hombre. Solamente con él podría estar sola, abierta a él.... con él. Completamente abierta, completamente para él. Acogiéndolo completamente dentro de mí misma. Rodeándolo con el laberinto de felicidad compartida. Yo sé que sos vos.

18.7.08

rimbaud

una temporada en el infierno (fragmento)


¡La sangre pagana retorna! El Espíritu
está próximo, ¿por qué no me ayuda Cristo
confiriéndole a mi alma nobleza y libertad?
¡Ay! ¡el Evangelio ha muerto! ¡el
Evangelio! ¡el Evangelio!
Espero a Dios con verdadera gula. Soy
de raza inferior por toda la eternidad.
Heme aquí en la playa armoricana. Que
las ciudades se iluminen en la noche. He
cumplido mi jornada; abandono a Europa.
El aire marino quemará mis pulmones; me
curtirán los climas perdidos. Nadar, pi-
sotear hierba, cazar, sobre todo fumar; beber
licores fuertes como metal hirviente,
—a semejanza de aquellos queridos antepasados
alrededor del fuego.
Regresaré, con miembros de hierro, la
piel ensombrecida, la mirada furiosa: por
mi máscara, se supondrá que pertenezco a
una raza fuerte. Tendré oro: seré ocioso y
brutal. Las mujeres cuidan a esos feroces
lisiados reflujo de las tierras cálidas. íntervendré
en política. Salvado.
Ahora estoy maldito, tengo horror a la
patria. Lo mejor, sería dormir, completamente
ebrio, sobre la playa.

traducción de oliverio girondo y enrique molina

30.6.08

blatt

me tengo que ir me están esperando te quiero mucho pienso en vos todo el día cuando caminamos por el pueblo a las siete de la tarde pienso en vos y pienso en vos a la mañana cuando me despierto o mientras almorzamos milanesas con ensalada mojo el pan y ahí también pienso en vos pero ahora me tengo que ir están afuera sentados en la escalerita del cyber esperando porque todavía tenemos que ir a hacer algunas compras para la noche como cerveza y otras cosas ellos por ejemplo necesitan llevarse muchos cigarrillos porque después allá no hay nada cerca imaginate ayer pasó una moto muy rápido por la calle de tierra de al lado de la quinta y se levantó muchísimo polvo aproveché la confusión para pensar en vos cuando nadie me veía también me tomé un helado de agua pensando en vos y nos persiguieron unas abejas tuvimos que salir corriendo y me tropecé me sangró la rodilla y para que no me pusiera a llorar me dijeron que pensara en vos y se me pasó todo el dolor y la tristeza y las ganas de llorar y hasta pude agarrar de nuevo el helado y seguir tomándolo a pesar de que se había llenado de pasto y hormigas si cierro los ojos cuando bailo pienso en vos y cuando los tengo abiertos pienso en vos lo mismo pero ahora me voy porque se van a poner impacientes y pesados después me dicen que estoy todo el día pensando en vos y tienen razón porque estoy todo el día pensando en vos hoy hace un rato nos sacamos una foto muy graciosa haciendo una pirámide humana y yo salí con mucha cara de que estaba pensando en vos

3.3.08

+ wittner

Están volviendo
todas las historias infantiles;
todo está siendo sometido a juicio,
ya nada es pintoresco, material para poesía.
Los padres son los imputados
y parecen culpables;
nosotros ya empezamos
a parecer culpables.

25.2.08

+auster

La invención de la soledad (fragmento)

Un día hay vida. Por ejemplo, un hombre de excelente salud, ni siquiera viejo, sin ninguna enfermedad previa. Todo es como era, como será siempre. Pasa un día y otro, ocupándose sólo de sus asuntos y soñando con la vida que le queda por delante. Y entonces, de repente, aparece la muerte. El hombre deja escapar un pequeño suspiro, se desploma en un sillón y muere. Sucede de una forma tan repentina que no hay lugar para la reflexión; la mente no tiene tiempo de encontrar una palabra de consuelo. No nos queda otra cosa, la irreductible certeza de nuestra mortalidad. Podemos aceptar con resignación la muerte que sobreviene después de una larga enfermedad, e incluso la accidental podemos achacarla al destino; pero cuando un hombre muere sin causa aparente, cuando un hombre muere simplemente porque es un hombre, nos acerca tanto a la frontera invisible entre la vida y la muerte que no sabemos de qué lado nos encontramos. La vida se convierte en muerte, y es como si la muerte hubiese sido dueña de la vida durante toda su existencia.

Muerte sin previo aviso, o sea, la vida que se detiene. Y puede detenerse en cualquier momento.

20.2.08

marechal

Adán Buenosayres (fragmento)

Pero Zanetti lo miró a fondo.
—Yo no hablo de los muertos —refunfuñó—. ¡Qué me importan los muertos! Hablo de los vivos. Ahí está el cadáver, pudriéndose ya, ¿y qué hacen los vivos? Lo rodean de trapos, luces y flores. ¿Para qué? Para satisfacer su propia vanidad. ¡Los muertos!
Don José aventuró una media sonrisa.
—Es la costumbre —dijo—. Yo no me haría mala sangre por eso.
—¡Qué costumbre ni qué ocho cuartos! —objetó Zanetti—. ¡Yo les daría costumbres! —(El cobrador Zanetti prometía desterrar todas las costumbres, si durante veinticuatro horas le dejaban la Presidencia de la República.)
—Pero, amigo —le advirtió don José, riendo—. Así es la cosa. También a usted lo adornarán y saludarán cuando se vaya en su coche fúnebre, como usted adornó y saludó a los otros que se iban.
Al oír aquellas palabras no disimuló Zanetti su cólera.
- —¡Yo no me saco el sombrero ante los coches fúnebres! —rezongó—. ¡Es un prejuicio burgués! —(El cobrador Zanetti no se quitaba el sombrero delante de las iglesias ni de los coches fúnebres; pero se descubría con unción al pasar frente a los conventillos, los nosocomios y las penitenciarías. Encarnizado enemigo de toda superstición, Zanetti derramaba la sal adrede, quebraba espejitos, apaleaba gatos negros y comía Parrilladas en Viernes Santo.)
- —¡Bueno! —repuso don José bastante divertido—. Pero cuando me lo vean a usted hecho fiambre, ya me lo acondicionarán con luces y florcitas. Y usted no podrá decir que no.
Una sonrisa, la primera de la noche, iluminó el semblante agrio del cobrador Zanetti.
—¡Se van a quedar con dos palmos de narices! —dijo en un arranque de alegría perversa.
—¿Y por qué?
—Ya hice mi testamento —rió Zanetti—. Cedí mi cuerpo a la Sociedad pro Incineración de Cadáveres. ¡Ah, no, conmigo no van a jugar! Lo tengo todo arreglado: un furgón sin cruz ni flores ni nada, ¡y al crematorio!

13.2.08

kerouac

En el camino (fragmento)

Deseé estar en el mismo autobús que ella. Sentí una punzada en el corazón como me sucede siempre que veo a una chica que me gusta y que va en dirección opuesta a la mía por este enorme mundo. Los altavoces anunciaron la salida del autobús para LA. Cogí mi saco y subí y ¿quién se dirían que estaba allí? Nada menos que la chica mexicana. Me instalé en el asiento opuesto al suyo y empecé a hacer planes. Estaba tan solo, tan triste, tan cansado, tan tembloroso y tan hundido, que tuve que reunir todo mi valor para abordar a la desconocida y actuar. Pero pasé cinco minutos golpeándome los muslos en la oscuridad antes de atreverme mientras el autobús rodaba carretera adelante.
¡Tienes que hacerlo! ¡Tienes que hacerlo o te morirás! ¡Venga, maldito idiota, habla con ella! ¿Qué coño te pasa? ¿Es que todavía no estás lo suficientemente cansado de andar por ahí solo? Y antes de darme cuenta de lo que hacía, me incliné a través del pasillo hacia ella (estaba intentando dormir en su asiento) y le dije:
—Señorita, ¿no querría usar mi impermeable de almohada?
Me miró sonriendo y dijo:
—No, muchísimas gracias.
Me eché hacia atrás temblando; encendí una colilla. Esperé hasta que me miró con una deliciosa mirada de reojo triste y amable, y me enderecé inclinándome luego hacia ella.
—¿Podría sentarme a su lado, señorita?
—Si usted quiere.

21.12.07

morrissey

Mi vida amorosa


Venite a casa.

Vení y hacé algo nuevo.

Sé que amás a una persona, por eso mismo,

¿por qué no podés amar a dos?


Dale un poco de emoción.

Dale un poco de emoción

A mi vida amorosa.

A mi vida amorosa.

Mi vida amorosa.


Sé que amás a una persona, por eso mismo,

¿por qué no amás a dos?

Amá a dos.


Dale un poco de emoción

Dale un poco de emoción

A mi vida amorosa.

A mi vida amorosa.

Mi vida amorosa.


Sé que amás a una persona, por eso mismo

¿por qué no amás a dos?

Amá a dos.

21.8.07

kinks

atardecer de Waterloo



Viejo río sucio, tenés que seguir rodando,
Rodando dentro de la noche.
La gente tan ocupada
me hace sentir mareado,
La luz del taxi brilla tanto.
Pero no necesito amigos
Mientras contemplo el atardecer de Waterloo,
Estoy en el paraíso.
Todos los días miro el mundo desde mi ventana.
El frío del atardecer más frío, el atardecer de Waterloo está bien.

Terry se ve con Julie, estación de Waterloo, cada viernes a la noche.
Pero soy tan vago, no quiero dar vueltas, me quedo en casa de noche.
Pero no tengo miedo
Mientras contemplo el atardecer de Waterloo,
Estoy en el paraíso.
Cada día miro el mundo desde mi ventana,
El frío del atardecer más frío, el atardecer de Waterloo está bien.

Millones de personas como moscas
Alrededor del subte de Waterloo.
Terry y Julie cruzan el río
Donde van a estar sanos y salvos.
Y no necesitan amigos.
Mientras observan el atardecer de Waterloo,
están en el paraíso.

17.8.07

enrique lihn

hay sólo dos países

Hay sólo dos países: el de los sanos y el de los enfermos por un tiempo se puede gozar de doble nacionalidad pero, a la larga, eso no tiene sentido Duele separarse, poco a poco, de los sanos a quienes seguiremos unidos, hasta la muerte separadamente unidos Con los enfermos cabe una creciente complicidad que en nada se parece a la amistad o el amor (esas mitologías que dan sus últimos frutos a unos pasos del hacha) Empezamos a enviar y recibir mensajes de nuestros verdaderos conciudadanos una palabra de aliento un folleto sobre el cáncer

15.8.07

viel temperley

qué calor hace, madre

Qué calor hace, madre.
Quiero inyectarme un poco
de agua helada
en la vena del brazo.

Hasta en los cielos últimos
necesita beber agua
la carne.

El verano en que resucitemos
tendrá un molino cerca
con un chorro blanquísimo
sepultado en la vena.

13.8.07

+ wittner

11.

Hay que haber dormido poco y mal
para estar en condiciones
de percibir este momento tal cual es.

2.8.07

+ giannuzzi

Escuchando el presente

En la plenitud de la noche, el esposo
se vuelve hacia la esposa dormida
cuando en la cerrada oscuridad escucha
el asedio de la antigua aflicción: el tiempo
clavando en la mitad de la almohada
una promesa de aniquilación. Pero ella
está allí, un centro vivo
que no se aisla en su respiración
y que transmite a la materia circundante,
-la pulsación de la sábana, latidos en el aire-
la certeza de un presente amado e inviolable.
Entonces se inclina, se deleita en el instante
y deposita el sufrimiento
en la desolación del futuro.

31.7.07

bruce springsteen

[canciones que arruinaron mi vida]



Jardín secreto


Ella te dejará entrar en su casa
Si llegás golpeando de noche.
Te dejará entrar en su boca
Si las palabras que decís son las correctas.
Si pagás el precio
te dejará en lo más profundo,
pero hay un jardín secreto que esconde.

Ella te dejará entrar en su auto
para ir a dar una vuelta.
Te dejará entre sus propias partes
Que te tirarán abajo.
Te dejará entrar en su corazón
Si tenés un martillo y un torno
Pero dentro de su jardín secreto, no lo pienses dos veces.

Hiciste un millón de kilómetros
¿qué tan lejos llegarías
hasta aquel lugar que no podés recordar
y no podés olvidar?

Ella te llevará por un camino,
Habrá ternura en el aire.
Ella dejará que te acerques lo suficiente
Para que sepas que realmente está ahí.
Te mirará y sonreirá
Y sus ojos dirán
Que tiene un jardín secreto
Donde todo lo que querés
Donde todo lo que necesitás
Siempre estará
A un millón de kilómetros.

15.7.07

the smiths

¿cuándo es ahora?


Soy el hijo
y el heredero
de una timidez que es criminalmente vulgar.
Soy el hijo y el heredero
de nada en particular.

Callate la boca,
¿Cómo podés decir
que encaro mal las cosas?
Soy humano y necesito que me quieran,
igual que todos los demás.

Hay un boliche, si querés ir.
Podrías conocer a alguien que realmente te quiera.
Entonces vas y te quedás solo
y te vas solo
y volvés a tu casa
y llorás
y te querés matar.

Cuando decís que va a pasar “ahora”,
bueno, ¿cuándo exactamente querés decir?
Mirá, ya estuve esperando mucho tiempo
y todas mis esperanzas están muertas.

Callate la boca,
¿Cómo podés decir
que encaro mal las cosas?
Soy humano y necesito que me quieran,igual que todos los demás.

12.7.07

e.e. cummings

llevo tu corazón conmigo

Llevo tu corazón conmigo (lo llevo en

mi corazón) nunca estoy sin él (donde sea

que yo vaya vas tú, querida; y todo lo que hago

por mí mismo lo haces tú, mi amada)

no temo

ningún destino (pues tú eres mi destino, cariño) no quiero

ningún mundo (pues hermosa tú eres mi mundo, mi verdad)

y eres tú lo que una luna siempre ha significado

y lo que un sol siempre cantará eres tú

he aquí el secreto más profundo que nadie conoce

(he aquí la raíz de la raíz y el brote del brote

y el cielo del cielo de un árbol llamado vida; que crece

más alto de lo que el alma puede esperar o de lo que la mente puede ocultar)

y esta es la maravilla que mantiene apartadas a las estrellas

llevo tu corazón (lo llevo en mi corazón)

6.7.07

Hilaire Belloc

Jorge

Quien jugaba con un Juguete Peligroso
y sufrió una Catástrofe de dimensiones considerables.

Cuando a la abuela de Jorge le contaron
Que Jorge había sido más bueno que el pan,
Ella prometió en la tarde
Que le compraría un GLOBO inmenso.
Y así fue; pero cuando llegó,
Lo acercó a la llama de una vela,
Y siendo de un tipo peligroso
¡Explotó con una fuerte detonación!
¡Las luces se apagaron! ¡Las ventanas se rompieron!
El cuarto estaba lleno de un humo apestoso.
Y en la oscuridad alaridos y gritos
Se entremezclaban con timbres eléctricos,
Y mampostería cayendo y gemidos,
Y crujidos, como de huesos rotos,
Y alaridos espantosos, cuando, para peor,
¡La casa misma comenzó a desmoronarse!
Se tambaleaba, estremeciéndose de acá para allá,
Entonces se estrelló contra la calle de abajo-
Que resultó ser Savile Row.

Cuando la ayuda llegó, entre los muertos
Estaban la prima María, el pequeño Federico, los sirvientes (ambos), el novio,
El hombre que limpiaba la sala de billar,
El capellán, y la criada del cuarto de almacén
Y yo estoy terriblemente asustado
porque Monsieur Champignon, el cocinero,
ahora estará permanentemente sordo-
y lo mismo sus ayudantes;
mientras que Jorge, quien fue en parte culpable,
recibió, te arrepentirás de oírlo,
un horrible chichón detrás de la oreja.

Moraleja:
La moraleja es que a los chicos no se les debería regalar juguetes peligrosos.

30.6.07

+ durand

7

cuando voy a comé palo dela vieja
ella me dice: voso drogadito Marcelo
sochorro y mendigo y enfermo dela vena
no sé qué vacé vo cuando me muera eh?
me dice y yo le digo si total vo
va guantá má que yo que yastóy
porlo 45 del segundo

30.4.07

olivari

Domingo burgués

Si mis amigos me vieran
en esta tarde de abril,
en verdad que no creyeran
lo que debía ocurrir

con tu hermana la casada
y tu cuñado que es sastre,
...(tu hermana ya está preñada,
y el paseo fue un desastre).

Este poeta con cara
de empleado nacional,
-su elegancia un poco rara
de premio Municipal-.

Vos, con tu carita fina
y tu pasito de alondra,
y la frágil serpentina
de tu risa un poco tonta.

El vientre bien empinado,
-orgullo de recién casada-
como diciendo: «Esto es nada,
lo hizo el tipo de mi lado».

Paseándonos por Palermo
con cara de bien comidos,
tu perfil un poco enfermo
estaba rejuvenecido.

¿Ves que mi amor es muy puro?,
¿ves que te quiero de veras?,
de otro modo, te lo juro,
¿cómo pasearme a tu vera?

Yo, el insumiso y el loco,
terror de ricos parientes,
con mi junquillo barroco,
sin nicotina los dientes...

Con la corbata rameada
que tú me cosiste, ufano,
-corbata que con la pomada
me hace héroe flaubertiano.

El vientre de la señora,
la cara lela del tipo,
la dulzura de la hora,
la fontana con su hipo.

Y esa onda que en mi frente
peiné con tanto cuidado,
y la décima doliente
que te hube dedicado.

Los dulces proyectos que
del casorio entretejemos,
proyectos con gusto de
la dicha usual de esos memos.

que nos vigilan despacio,
con su vientre la mujer,
y con su andar de batracio,
el sastre nos puede ver.

Subir a las calesitas
con alegre suficiencia,
escuchar las conferencias
todas plagadas de citas
de socialistas arteros,
mientras vos con tu cuñado
van al TIRO que está al lado
a perder unos dineros.